Guacamole mexicano

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El guacamole es una de las vedettes de la cocina mexicana. Además de ser una de las salsas más deliciosas y fáciles de preparar. Te contamos todos los secretos.

230 Kcal
Energía
11.6%
22 g
Grasas
8 g
Hidratos
2 g
Proteínas

Ingredientes para hacer Guacamole mexicano

  • 6 Aguacates
  • 2 tomates
  • 1 cebolla
  • 1 lima

Para saborizar

  • 1 cda. de cilantro fresco
  • 1 cdita. de sal
  • 1 chile serrano

Para acompañar este delicioso guacamole

Nachos, frituras, tacos, burritos, carnes, fajitas saladas, pastas, tostadas, chicharrones de cerdo, corteza, tortitas de queso, etc.

Nada mejor que una rica y sencilla salsa fresca para acompañar diferentes comidas. El guacamole es una de las salsas más populares de la cocina mexicana. Si bien es cierto que puedes conseguirla ya preparada en los supermercados no se compara con la receta casera.

Existen muchas variantes del guacamole dentro de México que dependen principalmente de la región en que se la prepare. Sin embargos, todas coinciden en algo: son muy picantes y llevan todos los ingredientes mencionados en esta receta.

A grandes rasgos existen dos tipos de guacamole y la diferencia radica en su textura. Así, las cremas en las que el aguacate está bien molido se la conoce como aguamole. Está es la que comúnmente ves en las taquerías y puestos ambulantes.

El guacamole propiamente dicho es la que se prepara con trocitos de aguacate, sin triturarla por completo. Es ideal como aperitivo y apta para veganos y vegetarianos.

La versatilidad y su textura suave y untuosa hace que sea posible acompañarla con diferentes tipos de comidas. Para aquellos que no están acostumbrado a las comidas de esta cultura pueden hacerlo sin el chile o colocar sólo la mitad de lo que indica la receta.

Preparación del guacamole mexicano

  1. Para comenzar vamos a lavar y pelar las cebollas. Pica en brunoise bien fino, es decir en pequeños cuadraditos. Haz lo mismo con el chile serano y el cilantro. Reserva
  2. Lava y corta los tomates bien pequeños. Reserva.
  3. Corta las limas y extrae su jugo, procura filtrarlo para que no queden semillas ni pulpa.
  4. Por último, lava y corta por la mitad los aguacates hasta llegar a el hueso. Separa con cuidado y con ayuda de una cuchara retira la cáscara. Para ello introduce la cuchara por uno de los extremos y retira la pulpa.
  5. Coloca las mitades del guacamole en un bol y con ayuda de un tenedor písalos. No es necesario que quede bien triturado, lo mejor es que se sientan los trozos.
  6. Añade el resto de ingredientes al bol con el guacamole de a poco y ve mezclando para que quede una pasta homogénea. Guárdalo en la nevera para que esté fresco hasta el momento de servir.

Consejos útiles

Si te gusta lo picante y no consigues chile puedes reemplazarlos por jalapeños en conservas o cayenas. Con respecto a la sal, ve agregándole de a poco y prueba la sazón. Añade más si lo crees necesario.

Procura elegir aguacates o guacamoles que estén maduros, pero no demasiado blandos para que sea más fácil poder pisarlos con ayuda de un tenedor. Además, el sabor será más intenso y delicioso.

En el caso de que hayas comprado guacamoles que estén muy duros envuélvelos con papel de periódico y déjalos en un bol a temperatura ambiente para que madures.

Lo mejor es utilizar utensilios de plástico (tenedor, cuchillo, tabla y bol) para evitar que nuestras verduras se oxiden. Sobre todo, cuando cortemos y pisemos nuestro guacamole. Por este motivo, aplica la sal al final.

Si ha quedado un poco de sobra, guárdalo con los huesos del guacamole y envuélvelo con papel film para que no quede en contacto con el aire y no se forme una costra en la superficie. Lo mejor es que el papel este en contacto directo con la salsa.

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